Hemos querido recoger las intuiciones de nuestro fundador, Guillermo José Chaminade, para ofrecer en Carabanchel un lugar Madeleine: Un espacio donde se vive la fe, se celebra y se contagia con el estilo propio de aquella Iglesia de Burdeos donde él supo retejer de nuevo la vida de la comunidad cristiana en la Francia de su tiempo. Un lugar donde crecer como personas, acompañar e invitar a poner en marcha todo tipo de acciones de servicio transformador. Una comunidad de fe.

Conscientes de nuestra peculiaridad al convivir en un mismo espacio colegio y parroquia, quisimos afrontar la elaborar un único proyecto de pastoral que nos permitiera hacer un camino juntos, fraguar una única comunidad de fe y soñar con el servicio educativo y evangelizador que queremos ofrecer desde aquí para los próximos años.